Publicado: 1 de Septiembre de 2016

REGULACIÓN LEGAL DEL USO DE VIDEOCÁMARAS EN EMPRESAS PARA EL CONTROL LABORAL


Resulta cada vez más frecuente la instalación en las empresas de equipos electrónicos de

vigilancia para el control del personal propio o ajeno por motivos de seguridad y/o de

supervisión del cumplimiento de las obligaciones laborales. Dichos equipos pueden tener

múltiples funciones (grabación de imagen, de imagen y sonido, o grabación y reproducción de imagen o de imagen y sonido).


Desde el punto de vista jurídico-laboral, esta materia plantea una delicada cuestión, como la

discrepancia entre el derecho del empresario de dirección y control de la actividad laboral, por

una parte, y el respeto al derecho a la intimidad del trabajador, por otra.

El Estatuto de los Trabajadores en su art. 20.3 prevé que “El empresario podrá adoptar las

medidas que estime más oportunas de vigilancia y control para verificar el cumplimiento por el

trabajador de sus obligaciones y deberes laborales, guardando en su adopción y aplicación la

consideración debida a su dignidad humana y teniendo en cuenta la capacidad real de los

trabajadores disminuidos, en su caso”.


Y en su art. 4 se considera “Derecho básico” del trabajador el “respeto a su intimidad y a la

consideración debida a su dignidad, comprendida la protección frente a ofensas verbales y

físicas de naturaleza sexual y frente al acoso por razón de origen racial o étnico, religión o

condiciones, discapacidad, edad u orientación sexual”. La evolución jurisprudencial ha fijado el

alcance de la noción “menoscabo de la dignidad del trabajador” ampliando tal concepto y

extendiéndolo a todo ataque al respeto que merece el trabajador ante sus compañeros y ante sus

jefes. Asimismo, en el artículo 18 ET, “Inviolabilidad de la persona del trabajador”, se recoge ese

derecho básico en lo que se refiere a los requisitos para poder realizar registros sobre la persona

del trabajador o en sus taquillas y efectos personales.


Dados los frecuentes conflictos en las empresas por este motivo, se requiere conciliar ambos

aspectos (control por un parte y respeto por otra a la dignidad e intimidad del trabajador), sobre

todo teniendo en cuenta que entre el control personal tradicional y el nuevo control tecnológico

hay un evidente salto cualitativo, porque el nuevo control es permanente, lo que multiplica su

intensidad, y permite registrar de forma completa e indiscriminada las acciones de los trabajadores.


El problema legal consiste en determinar cuándo los instrumentos técnicos empleados por el

empresario para controlar el cumplimiento de los deberes laborales por los trabajadores

respetan el derecho a la intimidad o, por el contrario, pueden constituir un ejercicio ilegítimo de la facultad de vigilancia.


Como quiera que no existe una legislación específica reguladora de la instalación y uso de estos

equipos o mecanismo de control de la actividad laboral en los centros de trabajo, serán los

tribunales los que, al tratar cada supuesto concreto, determinen la legitimidad o no de las

medidas empresariales adoptadas a la vista de las circunstancias concurrentes en cada ocasión.

Ante la situación de conflicto entre las facultades de control del empresario y el derecho

fundamental a la intimidad del trabajador, el Tribunal Constitucional ha establecido como

doctrina reiterada que «el derecho a la intimidad no es absoluto, como no lo es ninguno de los

derechos fundamentales, pudiendo ceder ante intereses constitucionalmente relevantes,

siempre que el recorte que aquél haya de experimentar, por ejemplo, mediante el control y

vigilancia mediante videocámara, se revele como necesario para lograr el fin legítimo previsto

(como es verificar el cumplimiento por el trabajador de sus obligaciones), proporcionado para

alcanzarlo y, en todo caso, respetuoso con el contenido esencial del derecho”, esto es, con la

dignidad del trabajador.


De acuerdo, con estas pautas generales, y a título de ejemplos extraídos de lo establecido en

distintas sentencias:


- No pueden instalarse cámaras de vigilancia en aquellos lugares en los que no se realiza

la prestación laboral (servicios higiénicos, lugares de descanso, locales sindicales, etc.). Tampoco

en aquellos lugares de la empresa en los que se desarrolla la actividad laboral pueden

producirse intromisiones ilegítimas por parte del empresario en el derecho a la intimidad de los

trabajadores, como podría ocurrir con la grabación de conversaciones entre un trabajador y un

cliente, o entre los propios trabajadores, en las que se aborden cuestiones ajenas a la relación

laboral y que integren la denominada esfera personal del individuo.


- No pueden instalarse en lugares considerados privados (servicios, armarios, taquillas,

salas de descanso etc.).


- No es contrario al derecho a la intimidad instalar una cámara videográfica en la zona de

caja y laboratorio de una farmacia por sospecha de irregularidades de una persona.


- Las cámaras de vigilancia no puede utilizarse para fines distintos del control de la

actividad laboral, no comprendiendo su publicación ni difusión de las imágenes captadas

Recomendaciones a los empresarios


Conviene tener en cuenta pautas para que la instalación de las cámaras de vigilancia sea

legítima y respete el derecho fundamental de los trabajadores a su dignidad/intimidad:


1. Que exista un motivo justificado de seguridad o de control de la actividad laboral.


2. Que no exista otro procedimiento o medio menos incisivo, para la esfera personal de los

trabajadores y que consiguiera la misma finalidad.


3. Su ubicación será sólo en lugares de trabajo y no en sitios de uso propio personal o privado.


4. Se procurará un uso igualitario de las instalaciones, evitando la discriminación no justificada

en su instalación y/o funcionamiento (criterios objetivos, a ser posible).


5. Existirá una comunicación con antelación suficiente a los representantes legales del personal

(Comité de Empresa o Delegados de Personal), ya que éstos tienen derecho a ser informados y

consultados sobre las decisiones empresariales referentes a la organización y control del trabajo,

según el artículo 64.5 del ET. Dicha comunicación debería especificar las características de los

equipos a instalar, su finalidad y demás detalles de interés.


6. Se informará previamente al personal de la medida adoptada, así como del lugar del

ubicación y del sistema de funcionamiento (sólo captación de imágenes, o bien imágenes y

sonido, sólo grabación o también reproducción, etc.).


Uso de las grabaciones de las cámaras a efectos probatorios


En lo que respecta al procedimiento laboral, el artículo 90 de la Ley de Procedimiento Laboral

reconoce específicamente la validez de la prueba a través de estos medios, estableciendo que

“las partes podrán valerse de cuantos medios de prueba se encuentren regulados en la ley,

admitiéndose como tales los medios mecánicos de reproducción de la palabra, de la imagen y

del sonido salvo que se hubieran obtenido directa o indirectamente mediante procedimientos

que supongan violación de derechos fundamentales o libertades públicas”.







Circular redactada por

Sebastián Díaz Ribes.

Abogado. Hispajuris